28 feb. 2009

De vuelta hacia Vanimo y Jayapura

Nos despedimos de Albert y Anna y tomamos rumbo al aeropuerto para tomar nuestro vuelo de vuelta a Vanimo. El aeropuerto de Madang es pequeño, con una terminal que no creo que tenga mas de 200 m2. Advertimos enseguida la presencia de muchos militares en el vuelo, pero no le dimos demasiada importancia. Cuando llegamos a Vanimo, Gabriel nos estaba esperando en la terminal para llevarnos a su casa y allí nos explicó que el día anterior habían sucedido unos disturbios en el pueblo con un enfrentamiento entre la policía y los guardaespaldas del ministro forestal; así pues resultaba que los militares que venían en el avión era la brigada móvil que venia al pueblo para poner un poco mas de presencia militar en las calles. La situación estaba un poco tensa y eso se respiraba en el ambiente. El mercado del centro del pueblo había sido arrasado el día anterior y estaba cerrado. Aun así no había problemas para caminar por el centro de Vanimo, pero se notaba menos actividad en las calles, los mercados desabastecidos y todo el mundo pendiente de las noticias del periódico. Nosotros, alejados un poco de esta situación, nos dedicamos a lo de siempre, a darnos nuestros baños en la playa por las tardes y pasear por el pueblo.
La ultima noche aquí le habíamos prometido a Gabriel, Morine y Carlitos que íbamos a preparar una cena con comida española, Nuria una tortilla de papas y yo una ensaladilla rusa. La búsqueda para encontrar los ingredientes nos llevó por todos los supermercados y los mercados de Vanimo pero al final (más o menos) conseguimos todo. Por la noche aparecieron también la otra voluntaria del pueblo, Rosemary y tres invitados japoneses que trabajan también en ONGs en otros lugares de Papua Nueva Guinea, así que montamos nuestra pequeña fiesta de despedida particular en casa de Gabriel.
De todas maneras, y bien pensado, vivir en un sitio como Vanimo tiene que ser bastante duro; cierto que es un sitio muy tranquilo, pero es difícil hacer amigos duraderos aquí y supongo que también hay que ser muy fuerte de mente para poder soportar la soledad de este lugar.
Nos despedimos con gran pena de Papua Nueva Guinea para volver con destino a mi segundo hogar, Jayapura. Han sido 16 días geniales en este país y me he quedado con muchas ganas de volver en otra ocasión.
Habíamos oído historias de corrupción en la frontera al pasar por la frontera de Indonesia (no en el lado de PNG) pero la verdad es que en esta ocasión no tuvimos ningún problema; hasta los soldados indonesios se sacaron la pistola para sacarse una foto con nosotros. Ya nos habíamos acostumbrado a que la gente se comunicara en inglés así que la vuelta fue de nuevo un luchar por hacerse entender con mi básico bahasa. Esta vez tuvimos suerte con los transportes y a mitad de día estabamos de vuelta en Jayapura. Era el ultimo día de las vacaciones de Nuria con lo que nos despedimos también de los amigos papúos que habíamos hecho aquí, y que acabaron hasta haciéndole a Nuria su peinado al estilo papúo antes de salir. Una vez más, después de un mes muy bien acompañado, me vuelvo a quedar solo y emprenderé ruta hacia el sur de Papua, para pasar un mes en una zona bastante poco accesible y en la que seguramente tendré que armarme de mucha paciencia.

4 comentarios:

Estíbaliz dijo...

EEEEEHHHH!!!¿Qué tal Gus? Mucho ánimo en la recta final de esta maravillosa aventura...Mi deseo para tí: que estos últimos días conserves la ilusión de los primeros pasos de este largo viaje...que sigas mirando con los ojos del corazón y del alma todo aquello que te rodea...que tus ojos sonrían y mantengan el entusiasmo por descubrir y convertir en conocido todo aquello que hasta ese preciso instante sea desconocido...en fins...que lo vivas intensamente y con mucha alegría. Aaaahhh!!! espero ansiosa el reportaje fotográfico de "tu sueño hecho realidad", jejejejeje...

BESITOS

ESTÍBALIZ

Anónimo dijo...

A ti se te harán tan cortos estos dias que faltan para tu regreso commo a nosotros largos, pero si tenenmos el argumento de ver como estas almacenando en todos tus sentidos algo que jamás olvidaras y que espero que de alguna manera compartas con todos tus familiares
actuales y futuros asi como con todos los que te aprecian. Pronto tendrás compañia mas cercana, ya que la que no está tan cerca la has tenido siempre y en todo
momento. En este último relato hablas de militares lo que me hace sentir un cosquilleo negativo. creo que tendras fotos de frutas y otras otras muchas cosas desconocidas por nosotros que nos haga mover los ojos con asombro o extrañeza. Todos te esperamos con deseo y cariño. Disfruta mucho de lo poco que te queda por esos lejanos parajes. Abrazos. a.p.a.p.

Lucas dijo...

Estoy viendo últimamente que se te está volviendo loco el contador de días del blog... y es que ya sabe que no queda mucho para que se acabe esta aventura... aunque abrá otras seguro, después de un viaje así... habrá otras aventuras seguro!, A ver si te veo por el gmail y me cuentas como llevas los últimos días asiáticos.

un abrazo loooco!

Anónimo dijo...

A punto de cumplir el año , felicidades por esa experiencia inolvidable que has compartido a través del blog. seguro que no será la última, por lo que...¡a preparar la siguiente!.

Un abrazo desde GC.

Paco y Carmen