7 jun. 2008

Burocracia en Teherán y mi último día en Irán

Desde Yadz, tomé un tren nocturno hacia la capital. El tren está muy bien. Te dan unas sábanas limpitas, y cuando quieres darte cuenta, han pasado las 8 horas y has llegado.
De vuelta en Teherán para recoger la visa de Turkmenistán, y después de la paz de Yadz, la capital me pareció aún más ruidosa. Otra vez la misma ruta de metro y de guagua hasta las embajadas. La visa de Turkmenistán es solo de tránsito, lo cual significa que solo podré estar en ese país durante 5 días y sin salirme de la ruta que ellos me han marcado. La otra forma de ir allí, es contratando un carísimo paquete turístico con una agencia de viajes. Las visas para Asia Central son una auténtica pesadilla y pongo como ejemplo la de Tadjikistán. Si dejas los papeles en la embajada, te tardan aproximadamente 15 días laborales en darte el visado. Descartada esa opción por razones de tiempo, tienes que acudir a una agencia de viajes para que, a través de Internet, te tramiten una LOI, o sea una carta de invitación. Con esa carta puedes recoger la visa en Taskhent, la capital de Uzbekistán. Paralelamente, si quieres hacer la ruta de la Cordillera Pamir, tienes que, a través de la misma agencia, solicitar el permiso GBAO. Lioso eh? Pues no acaba ahí la cosa ya que las primeras 48 horas en el país tienes que acudir a registrarte en la oficina del OVIR, ¡toma ya!
Después de arreglar más o menos esto, me fui a mí última parada en Irán. Mashad es la ciudad más sagrada para los iraníes, y el complejo de mezquitas y madrasas que hay en el centro de la ciudad no tiene comparación en ninguna parte de Irán. Casi no me dejan entrar porque decían que mi chandal "Adidas" El Nilo, adquirido en un rastro de El Cairo, no era adecuado. Vale que no soy George Clooney con un traje de El Corte Inglés pero no era para tanto...

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Turkmenistán, Tadjikistán, Uzbekistán... joer tengo que estudiar algo de geografía moderna, a mi sólo me suena Chikidistan.......jooorrr,fristro de la pradera............
Besos,
María P.