26 ago. 2008

Hacia Pakistán

Mi camino se separó del de Alex y Sandra que se iban de ruta por China. Me senté a esperar algún medio de transporte que me llevara hasta Tashkurgan, la última ciudad en China y punto de salida hasta Sost, la frontera pakistaní. Tras una hora y media sentado al borde de la carretera pasó un autobús que se apiadó de mi y me llevó en este último tramo de la KKH china. Rodeamos la inmensa mole del Muztagh Ata por su lado oeste. Dicen que esta montaña es relativamente asequible para escalar pero yo veo los glaciares que bajan desde el pico y se me ponen los pelos de punta. Al otro lado del valle, Tajikistán y el macizo de los Pamir. Me sigue persiguiendo la tormenta de arena aunque parece que se va diluyendo a medida que avanzo hacia el país vecino.
Tashkurgan es un asentamiento que en casi su totalidad está habitado por tajikos. Los rasgos de la gente me resultan familiares aunque la ciudad tiene más bien estructura china. Me ha resultado curioso que por todas las calles resuenen unos altav
oces que por supuesto no entiendo pero que parecen emitir un discurso político o algo así (también es verdad que me "sonaba a chino"...)
Por la tarde me fuí a pasear por el fuerte de 1300 años de antiguedad. No sé si será por las dificultades con la visa pero allí sólo estaba yo para disfrutar de aquellas ruinas. Caminé arriba y abajo, exploré las murallas, las vistas de los campos con las yurtas y los rebaños de yak,...
Salir de China fue bastante más fácil que entrar. Solo 3 ó 4 preguntas impertinentes y a coger la guagua que me llevaría directo hasta Sost, el puesto fronterizo de Pakistán. Esperando empecé a hablar con 4 pakistanies que en solo unos minutos me confirmaron todo lo que me habían comentado antes sobre la extraordinaria hospitalidad de la gente de este país. Me dieron sus teléfonos, se ofrecieron a guiarme en sus respectivas ciudades y incluso a alojarme en sus casas. También iban en el bus 6 chinos de Hong Kong con lo que el largo camino a través de la KKH se me hizo bastante corto.
Tras subir al Khunjerab Pass a 4.720 m. donde está el primer puesto de Pakistán se advierten
algunas diferencias: la primera es que los policías son muy simpáticos, enseguida vinieron a saludarnos y a hablar con nosotros. La segunda es la carretera que es mucho peor y hasta mucho más estrecha. La bajada hasta Sost nos conduce por estrechos cañones a través del Parque Nacional Khunjerab que anticipan lo que es el Norte de Pakistán: pura montaña. Como me han dicho aquí algunos de ellos, 4.500 o 5000 metros es casi una colina.
En la frontera todo fue muy fácil, 2 formularios, sello y ¡p'adentro!. Los pakistanies me invitaron a comer Dal (lentejas) y Chapati (una torta de harina) . Aquí nada de tenedores, se usa el chapati a modo de cuchara para coger las lentejas y a la boca. La comida se parece bastante a la hindú pero con muchísima menos imaginación. Al final nos separamos de los pakistanies y seguí con los compañeros de Hong Kong hasta el siguiente punto: Karimabad.
La KKH ha sido más incluso de lo que yo había esperado. Es todo un espectáculo de paisajes de montaña, y todavía me quedarán algunas "pequeñeces" en el camino como el Nanga Parbat…

3 comentarios:

Estíbaliz dijo...

EEEEEHHHHH!!!Joé Gus, lo que me temía...me han encantado las fotos de KKH,jejejeje...¡Qué pasada!Es que me imagino cómo se debe de sentir uno cuando mira a esas montañas y paisajes...que emoción,¿no?Bueno, yo lo imagino así porque pienso que eso es lo que yo sentiría...Ayer me acordé mucho de tí porque vi un reportaje en la tv que relataba en fotografías el paso de un conocido fotógrafo por algunos de los países que ya has visitado. No me acuerdo del nombre del fotógrafo pero contaba que había decidido ir a fotografiar a las gentes de esos lugares porque estaba cansado de ver en los periódicos fotos y relatos siempre negativos de esos lugares y de sus gentes; quería conocer la verdad de esas personas y retratarla. Resaltaba la amabilidad, hospitalidad y la sonrisa de todas esas personas...todas esas cosas que no cuentan los periódicos...Mogollón de fotos llenas de sonrisas. Me acordaba de tí porque era precisamente todo lo que nos has contado en el blog y lo que hemos visto en las imágenes que nos has regalado...pensaba:"qué suerte tenemos que,gracias a Gus, ya todos conocemos esa realidad...gracias". En fins...cuídate mucho en Pakistán.

BESITOS

ESTÍBALIZ

Lucas dijo...

Vaya viaje oiga!!! vaya viajeeeee!! y vaya relatos!! sigue así viajero!!!

un abrazo

Anónimo dijo...

Hola Gus.
Espero que tu cumple lo pasaras bien, sobre todo haciendo lo que tu querías. Ese dia todos te teniamos en el pensamiento. Ya vemos que sigues disfrutando de tu viaje y por las imágenes que nos mandas se nota. Ya tenemos a Dailos por aquí. Un beso y lo único que te pedimos es que te cuides mucho. La Gomera.