5 abr. 2008

De Egipto a Jordania

Aquí estoy, sentado en una piedra y viendo caer los últimos rayos de sol sobre el desierto de Wadi Rum, al sur de Jordania. Mientras atardece, aprovecho para retomar el blog donde lo había dejado. Después de disfrutar del Mar Rojo, mi amigo Jeff y yo nos dirigimos a "escalar" la montaña del Sinaí, de gran significado para los cristianos, porque, parece ser, ahí fue donde Dios mostró a Moisés los diez mandamientos. Desde Dahab se organizan salidas para ver el amanecer desde la Cima, pero tienes que salir nada menos que a las 11 de la noche, 3 horas de minibus, aplastado como sardinas en lata, y luego 2 horas y media para subir. Total que llegas a las 4:30 de la mañana a la cumbre y lo peor es que hace un frío de narices. Allí los beduinos andan continuamente ofreciendo colchones y mantas, por algo será. Total que allí mismo me baje el chandal y me encasqueté debajo el pantalón térmico y toda la ropa de abrigo que llevaba... Pero no... no era suficiente. Sólo estaba deseando que saliera el sol de una maldita vez para empezar a bajar hacia la base de la montaña y recuperar mis añorados 37 grados. Sin embargo, la bajada a través de la ruta alternativa, el sendero del Arrepentimiento, me encantó. Según dicen, tiene nada menos que 3.750 escalones, y buena parte de su trayecto está encajonado entre dos altas montañas. Al final del mismo se llega al Monasterio de Santa Catalina, uno de los más antiguos del mundo. A la vuelta, aunque tenía planes de irme, me quedé a recuperar fuerzas y por la noche, me fui a cenar al hostal. Allí había, entre otros, una señora holandesa que se puso a rodar una especie de documental que pretendia explorar los acontecimientos que están ocurriendo en Oriente Medio bajo el punto de vista de los musulmanes . Fue muy interesante oír lo que piensa allí la gente de la calle…
Al día siguiente salí hacia la frontera con Jordania, a la ciudad de Nuweiba, que es de donde sale el ferry hacia Aqaba, más allá de la frontera. El barco rápido es parecido al de fred olsen, así que si no fuera por que había gente rezando de cara a La Meca, era como si me sintiera en casa, de camino a Gran Canaria o Tenerife. Allí me acompañaban dos chilenas, Javiera (por lo visto un nombre muy común allí) y Gabriela. Esta última se había dado cuenta hacía dos días, que su pasaporte había caducado, pero aún así iba a intentar pasar. . Bueno, al llegar allí, pasó que a Gabriela la obligaban a volver a Egipto, así que entre intento e intento, se hicieron cerca de las diez de la noche. Al final, no hubo nada que hacer, así que yo hice noche en Aqaba, y al día siguiente me cogí el minibus que llevaba a la aldea de Rum. Y aquí estoy, después de soltar la mochila y caminar dos horas por el desierto, en la piedra donde empecé…y justito ahora me voy porque anochece y estoy viendo venir una ranchera a ver si me hacen un hueco en la parte de atrás. Mañana sigo...

El desierto del Wadi Rum es famoso no sólo por sus espectaculares paisajes, sino porque también aquí se rodó buena parte de la película Lawrence de Arabia. Aquí residen aún más de 5.000 beduinos que viven del pastoreo (y del turismo). Bueno, solo ilustro con alguna foto del paisaje, las dunas y las formaciones erosivas del desierto del Wadi Rum pero ir alli es algo imprescindible si vas a Jordania.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Es genial!!!
Hace un tiempo vi un documental que hablaba del monasterio y del sendero y me pareció algo tan lejano y recondito. Ahora pensar que tú has estado ahí hace las cosas más cercanas. Que bueno!!!
Cristina e Iván

Jose Ramón dijo...

Chiquitín, ande vas? Parece mentira que vaya a hacer un mes que te has ido y mira por donde andas... Bueno, ten cuidadín que por esos lares hay muchas "revelaciones"...

Lucas dijo...

Si señor, muy buena pinta tiene el desierto de Wadi Rum y Jordania en general.... permanecemos al tanto de tus andanzas!!

Anónimo dijo...

Menos mal, ... que ya estabas tardando en contar tus aventuras. Esto es adictivo, más interesante que cualquier libro sobre viajes. Lo dicho, ya tienes material para un buen libro, prometo comprar un ejemplar...

Cuídate, no pases frío, ni calor, eahhhh,...que te llevaste dos buenas mochilas.

Saludotes.
Lola.

Luis Miguel dijo...

Las fotos del amanecer del Monte Sinai son geniales...parece mentira que haya pasado casi 1 mes. Un saludote