4 may. 2008

Entrando en Turquía: Urfa

Me desperté muy temprano para salir de Siria y dirigirme al siguiente país, Turquía. Como siempre, los taxistas en la estación te tratan de liar diciéndote que no hay autobuses directos hasta Turquía, más concretamente hacia Antakya, aunque tú ya sabes de antemano que si que los hay. Yo había reservado el dinero justo para la guagua, así que me senté a esperar. Al rato tuve la suerte de encontrar un taxista que iba en esa dirección y como ya llevaba un pasajero le venían bien las 300 libras sirias (algo mas de 4 €) que me quedaban.

Nada más pasar la frontera, se advierte el desarrollo que ha tenido Turquía en los últimos años. Todo es mucho más moderno y eso por supuesto se nota también en los precios, que son aproximadamente el doble de los que encontré en Egipto o en Siria.

Sobre la marcha seguí camino hasta Urfa, dirigiéndome directamente a la zona del Kurdistán turco. Tras siete horas de guagua en las cuales aproveché para aprender de nuevo algunas palabras, esta vez en turco, llegué a esta nueva parada en el camino.

Lo mejor de Urfa es el parque Gölvasi donde los peregrinos kurdos vienen a rezar en las mezquitas que rodean un estanque sagrado y alimentan a las cientos de carpas que habitan en él. En una de las mezquitas hay una cuevecita donde al parecer nació el profeta Abraham y que ellos visitan con gran veneración.

El colorido de los chadors que utilizan las mujeres es espectacular; además los adornan con lentejuelas y bordados. Algunas de las mayores también llevan la cara tatuada y pendientes en la nariz y en la boca. La mayoría de los hombres visten con un pantalón que se llama salvar y se reúnen en los cafés o en los Khan (antiguas fondas de las caravanas del desierto) a tomar un té, jugar a las cartas o a un juego llamado OK y que es parecido al dominó aunque con muchísimas más fichas y por tanto, supongo que más complicado. Me ha parecido una ciudad con una atmósfera increíble, de las que se disfruta enormemente sentado en un banco y viendo la gente pasar, tomando un té, conversando o paseando por los bazares.


2 comentarios:

Mária dijo...

Sigo leyéndote, aunque a veces no comente -es que me dejas sin palabras ;) - Un beso y que sigas teniendo un feliz viaje.

Lucas dijo...

Buff, el Este de Turquía tiene que ser la pera marinera.... seguimos ansiosos de más historias de viaje!
casi 2 meses!!