26 may. 2008

Haciendo amigos iraníes

Masuleh es muy famoso para los iraníes que vienen aquí no solo de visita sino también a hacer caminatas. El valle está rodeado por muchas montañas, algunas de ellas de más de 3.500 m. y los paisajes son espectaculares. Tras despertarnos nos encontramos con la gente del grupo de Montaña de Rasth, que como siempre en este país de tratan de una manera muy familiar, como si te conocieran de toda a vida. Yo estaba dudando porque la subida hasta la montaña era de 6 horas y aunque he caminado en estos dos meses, todavía no había hecho una subida tan fuerte como ésta hasta la fecha. Sin embargo todo fue estupendo, estuvimos de comilona en el monte, conocimos gente como Volvo, uno de las personas más graciosas con las que me he tropezado en mi vida, sufrimos lluvia, granizo, tormenta y disfrutamos de sol en otras ocasiones. En fin, un gran día de montaña en Irán...


Al día siguiente, Amin, Bahieh, Kamran y Shaian nos llevaron de pesca al Mar Caspio. Esta inmensa superficie de 370.000 Km. que comparten Irán, Rusia, Azerbayan y Turkmenistán (que me perdonen si se me olvidó alguno por el camino) no es el sitio más apetecible para pegarse un baño. Está terriblemente contaminado y no se como aún los peces pueden vivir aquí. Alguno cayó en la caña de Amin aunque sobre la marcha fue liberado.
Por la noche nos invitaron a cenar a la casa de los padres de Bahi, donde me tocó al final una nueva y triste despedida.
No se si ellos leerán alguna vez este blog, pero en solo tres días han sido capaces de dejar una huella muy profunda en mí…¡GRACIAS!


De camino a Teherán hay algunas plantaciones de arroz, parece que no estás en este país sino más bien en el sudeste asiático. Fuerte trabajito más fastidiado desde luego!!

1 comentarios:

Lucas dijo...

Jode que buena gente no? y pensar que están en la lista negra del yanki... y como siempre pagarán los mismos.