27 nov. 2008

Hacia las cuevas de Niah

Un nuevo bote rápido nos llevo desde Kapit hasta Belaga. Cada vez que avanzamos el río se va estrechando y las factorías de madera van desapareciendo. Las longhouses están continuamente en cada una de las orillas. A veces se pueden ver las más antiguas y las nuevas construcciones en donde se van acomodando las nuevas familias que van surgiendo de los matrimonios dentro de la longhouses.
En los botes es muy divertido subir al techo. Timm y yo íbamos con un grupo de malayos que se iban a pasar las vacaciones haciendo trekking durante un me
s en la selva.
Después de 5 horas de navegación llegamos a Belaga, una tranquila villa de dos calles en el interior de Malasia. Aquí el ritmo es muy relajado y así nos lo tomamos nosotros: jugando a las cartas, bebiendo alguna cerveza por la noche y hasta jugando un uno contra uno al baloncesto. Al final decidimos que no valía la pena volver a ir a una longhouse y que era mejor continuar camino así que al día siguiente cogimos entre los cinco un jeep compartido que nos llevaría por una pista de tierra hasta cerca de la costa, más concretamente a la ciudad de Bintulu donde pasaríamos la noche para seguir el día siguiente hasta el Parque Nacional de Niah donde están una de las cuevas calizas más grandes del mundo.
En Bintulu pude ir por fin después de nada menos que ocho meses al cine; una de esas pequeñas cosas que en casa es s
iempre accesible y que no echas de menos hasta que realmente te falta.
Después de un calmado y gran desayuno volvimos a tomar un bus para ir hasta Niah. Se supone que debíamos bajarnos a mitad de camino pero entre que unos iban durmiendo y otros iban despistados, nos pasamos de largo (y mucho) el cruce que iba a dar hasta la villa de Niah así que tuvimos que bajar nuestras mochilas y esperar un autobús en sentido contrario. Después de tanto ajetreo llegamos por la noche a la villa de Niah. Hemos cogido la costumbre de jugar todas las noches a las cartas así que muchas veces nos dan las tantas jugando al "uno".
Al día siguiente dejamos nuestra mochila en el hostal y con lo justo para pasar la noche dentro del parque nos fuimos caminando hasta la entrada del Parque Nacional. El sendero es bastante agradable y como Timm es biólogo y además lleva viviendo un año en el Sudeste de Asia, más concretamente en Vietnam, se disfruta aun más. El camino hasta las cuevas se realiza a través de pasarelas, como casi siempre en Malasia. Eso sí, cuando a mitad de camino empezó a caer una de las habituales y copiosas lluvias, las maderas se convirtieron en una pista de baile donde íbamos guardando el equilibrio como buenamente podíamos.
Las cuevas de Niah son altísimas. Calculo que la más grande debe de andar por encima de los 150 metros de altura. Como tuvimos la "suerte" que estaba lloviend
o, dentro de las grutas se forman altísimas y finas cascadas que van cayendo hasta el suelo y que le dan al lugar una increíble belleza. Otra de las características de estas cuevas son los murciélagos que las habitan a miles: cada vez que caminas lo notas por los sonidos que hacen y por los excrementos que dejan en el suelo y que huelen muchisimo. Al final de la cueva más grande hay unas más pequeñas donde los arqueólogos han descubierto pintadas de más de 40.000 años de antiguedad.
Aquí han habilitado unas cabañas que es un alojamiento perfecto para quedarse dentro del parque y claro, como seguimos en temporada baja todo sigue absolutamente tranquilo. Solo compartíamos el parque con 5 ó 6 turistas más. Nos despedimos del parque recorriendo el camino de vuelta donde nuestras mochilas estaban aun esperándonos para retomar el camino.

5 comentarios:

Javier Ramirez dijo...

Chacho chacho chacho ! Si ya digo yo que me tengo que ir por ahí unos meses para ponerme en forma...Estás delgadisimo compadre!!! Conociendo tu afición a la buena comida supongo que al menos unos 5-6 kilos recuperarás en las primeras semanas de tu vuelta ( vete guardando ganas para un asaderito ).
Veo que sigues bien y eso me alegra.
Cuidate.
Javi

Iván dijo...

Hola Gus
soy Iván,que te escribió hace un par de semanas el email.
sigo tu viaje,esperando poder irme yo en breve
salu2 y buen viaje
Iván
http://ciudadanoenelmundo.wordpress.com/

Jenny dijo...

Hi Gus! Qué guapo se te ve!! El viaje te está sentando pero que muyyy biieennn!! Espero que de ánimos, de salud, de fuerzas, de energía y de todo en general, estés tan bien como se te ve por fuera.
También observo que, últimamente, tus entradas en el blog son más largas, es por que tienes más tiempo para escribir, o que te estás tomando esta parte final de forma más relajada?
Besos y abrazos!!

Anónimo dijo...

Hola Gus: Aquí estoy de nuevo para ponerte unas letritas, para no perder la costumbre y que sepas algo de nosotros.
Hoy es sábado aquí, como juega el Barça, está Héctor para ver el partido con abuelo.
Ahora te va aponer unas palabras. Seguro que te van alegrar mucho.
Guusssssssss!!!! te echoooo mucho de menos aquí ;) Te queremos ya de vueltaaaaaaaa. unn besote (K) Bueno ya mañana viene uno ahora faltas tu :) muchos besos Héctor!
Por aquí todo continúa igual, con un poquito más frio el tiempo.
Ya ves que todos te queremos pronto por aquí(menos mal que cada ves va quedando menos).
Como eso de momento no puede ser lo que queremos es que lo disfrutes a tope y que traigas un saco lleno de anécdotas que contar.
Muchos besos.
La Gomera.

Anónimo dijo...

Hola Gus, somos Rochy y José Antonio, para decirte que a través de este blog hemos aprendido mucho y que nos alegramos de tu viaje. Mañana iremos a Hermigua, a ver si tropezamos con Daylo. Abrazos.