5 ene. 2009

Llegando a Sulawesi

El archipiélago de Sulawesi es uno más de los muchos de Indonesia. Salvo algunas zonas del norte (Manado) y Tana Toraja, la mayoría del archipiélago es musulmán y aquí es donde pasare la Navidad.
Makassar es una ciudad de aproximadamente un millón y medio de habitantes y además bastante extensa. No hay en general edificios altos y además hay muchísimas zonas sin construir en su interior. Ello hace que los desplazamientos por el interior de la ciudad sean bastante complicados y tediosos.
Nada más llegar a Makassar me di cuenta que la gente aquí es, como en casi toda Indonesia, tremendamente amable. Me encontré con Ian, una chica de la ciudad que me subió a coger los 3 pete pete (el correspondiente al bemo de Bali) precisos para llegar al centro de la ciudad y que me invitó a visitar los estudios de radio donde trabajaba.
En el hostal donde me quedé a dormir me encontré con Jorge, un español que lleva viajando y viviendo por estos mundos del Sudeste de Asia nada menos que dos años y medio (y principalmente en Indonesia). Me hizo gracia escuchar sus historias y ver cómo llevaba tatuado en el brazo el mapa de Indonesia así cómo observar que está absolutamente atrapado por las maravillas de este país. Aparte fueron de gran ayuda los dos días que pasé con él para aprender un poco más de como se manejan las cosas por aquí.
En Makassar no hay muchos sitios para ver: alguna mezquita y el fuertemente restaurado Fuerte Rotterdam que data del año 1545. Aparte de eso, algún paseo por el frente marítimo y por el puerto pueden ser también agradables. Eso si, parece una ciudad con una magnifica vida en la calle.

1 comentarios:

Amaia dijo...

Hola Gus,
No suelo escribirte, lo siento. Pero eso no significa que no me acuerde de ti. Me tienes muerta de envidia, y me encanta abrir el e-mail y encontrar las novedades de tu viaje. Creo que gracias a tus comentarios estamos viviendo aventuras maravillosas gente como yo, a la que le encantaría tener el mismo valor que tú para lanzarse a hacer realidad un sueño. De momento me conformaré con mis viajecitos en vacaciones.
Muchísimas gracias por todo lo que nos estás enseñando.
Besitos,
Amaia