27 abr. 2008

Palmira


Palmira es una ciudad con mucha historia. Siempre han vivido alli los beduinos, pero han pasado los griegos, los romanos y finalmente los musulmanes. Aquí he estado acompañado por dos simpáticas francesas (Perrine y Solbeig) que me han amenizado la estancia con su sonrisa y que han tirado de mí para recorrer la ciudad.

Después de llegar por la tarde cogimos un taxi para ir al valle de las tumbas. Estas son unas curiosas construcciones verticales donde entierran a la gente en nichos superpuestos. Al final subimos a ver el atardecer desde la ciudadela y tras una cena en una restaurante beduino con Mensaf (arroz, trigo, guisantes y pollo) y Kawaj terminé el día.

La visita a las ruinas romanas de Palmira nos llevó más o menos 3 horas, en plan relajado y recorriendo todos los recovecos. Lo mejor, el templo de Bel y la avenida de las columnas. Tiene mucha más extensión que Baalbek pero a mi personalmente me resultó más atractiva esta última porque podías visualizar mejor como fue la ciudad en su momento.


2 comentarios:

Soraya dijo...

Uy, sigo sin saber si el del taxi ( supongo que es un taxi)es el chófer o es el Gus.
Eso de morir y que pongan mi cuerpo en lo alto me ha gustado, lo pediré en mi última voluntad.
Y muy bien esos comentarios gastronómicos.

Anónimo dijo...

Tienes que hacerte alguan que otra autofoto más amenudo, que no se te "reconoce" entre tanta maravilla